Tras una segunda entrevista sostenida el viernes con el director de la revista Gaijin Hanzai Ura File, criticada por alentar la xenofobia contra extranjeros en Japón, éste aceptó ceder a International Press las entrevistas de su controvertida publicación al comprender que los hispanhoblantes tienen derecho a saber qué se escribió exactamente en idioma japonés.
El director insistió en que su revista tiene aspectos más interesantes que las fotografías divulgadas por la prensa extranjera, pero que aún así está considerando "pedir disculpas".
La siguiente es la traducción de la entrevista titulada: "La era en la que todo el mundo es objetivo de la delincuencia" que revela una alarmante generalización y un mensaje dirigido a azuzar a la población japonesa.
Revista japonesa: El número de delitos generales cometidos por los extranjeros en Japón, detectados por la policía durante el año 2004 fue de 32.087 casos, aumentando así en un 17,7 por ciento y batiendo el récord histórico. Comparado con las cifras de los últimos cinco años, el número de delitos creció en un 40 por ciento. Bajo estas condiciones, nadie se atrevería a decir que Japón es un país seguro.
Kitashiba: A lo que yo doy importancia es que entre estos delitos, destacan el crecimiento del número de delincuentes que cometen robos y asaltos, y estos crímenes son cada vez más atroces.
Revista japonesa: Desde luego, ¿destacan los delitos cometidos por los extranjeros ilegales?
K: Por supuesto, ya que de entre los detenidos extranjeros, un 60 por ciento de los culpables de asaltos, crímenes atroces y elaborados son ilegales. Para el mantenimiento de la seguridad pública, eliminar a los extranjeros ilegales y evitar la entrada de los mismos es un tema imprescindible.
Revista japonesa: En el caso de China existe una organización clandestina llamada "Jatou" (Cabeza de serpiente) que, como negocio, envía a personas chinas ilegalmente al extranjero. No solamente meten a la gente en el fondo de los barcos de carga, sino que también envían a los jóvenes como estudiantes.
K: No es muy fácil conseguir un visado de estudiante para ingresar en una academia o escuela de idioma japonés. Sin embargo, esta organización falsifica minuciosamente los documentos necesarios para el visado, así como la partida de nacimiento, documentos acerca del motivo de los estudios, certificado del saldo bancario, título del examen de idioma japonés, etc. Las autoridades tienen los ojos puestos en estas cosas, pero en ocasiones se escapan.
En 2001, muchos estudiantes extranjeros se escaparon de la Universidad de Sakata, situada en la prefectura de Yamagata. En aquel momento, el 90 por ciento de los estudiantes de esta universidad eran los chinos.
En las vacaciones de verano, los alumnos aprovecharon para trasladarse a Tokio ya con el fin de instalarse y la mayoría de ellos nunca regresaron a Yamagata. La Universidad organizó un establecimiento en el Distrito de Chiyoda, Tokio, donde se emitieron videos de las clases, para que pudieran estudiar sus alumnos, sin obtener ningún resultado decente. Esto generó un problema social.
Eentretitula de la revista japonesa : "Se reúnen los malvados del mundo"
Revista japonesa: Hace unos años unos iraníes vendían, sobre todo en la zona de Ueno (Tokio), unas tarjetas de llamadas telefónicas y de prepago de tarifa de carretera falsificadas. Era una época bucólica. En cambio los delitos cometidos por los extranjeros son cada vez más grave, ¿no?
K: Después de la Guerra de Irán e Irak de los años 80, los iraníes que no sabían qué hacer en su país entraron en Japón como estudiantes universitarios y hacían ese tipo de cosas. Si uno va al paseo del parque de Shibuya, aun existen muchos iraníes que venden cosas ilegales, pero ahora ya debido a tantos delincuentes peores, la existencia de estos iraníes no destaca tanto.
Revista japonesa: ¿Como cuántos extranjeros entran en Japón ahora
K: Pues muchísimos desde China, Corea del Sur, Taiwán y Rusia por supuesto y casi todos los países subdesarrollados con una situación política inestable: Brasil, Chile, Filipinas, Malasia, Vietnam, Tailandia, Rumania, Eslovaquia, Nigeria... no hay límite.
El contenido de los delitos también abarca todos los ámbitos, como venta clandestina de fusiles y drogas, tráfico humano, asaltos de coches, homicidios encargados, etc. La era de la internacionalización es también la era de los delitos internacionales. En realidad, las Fuerzas Armadas de Autodefensa japonesas y la policía deben unificarse con el fin de mantener la seguridad pública, ya que los terroristas y sindicatos de delincuentes están cooperando. Para combatir este lazo, es la única forma que nos queda.
Revista japonesa: ¿Es verdad que Japón es un país de oro?
K: Como si fuera una vena de agua subterránea, la información está derivada a los sindicatos criminales y en un momento ellos tienen la información necesaria. Los japoneses no tienen resistencia, ni llevan armas, ni siquiera toman medidas preventivas contra los crímenes y encima son muy individualistas. Tampoco toman precauciones como fortalecer la seguridad de la casa. Por lo tanto, para los delincuentes es un país en el que pueden hacer lo que les venga en gana y cooperan con las bandas mafiosas para cometer delitos variados.
Entretítulo de la revista japonesa: La era en la que todo el mundo es el objetivo
Revista japonesa: También hay muchos delitos en los que los japoneses pierden la vida, ¿no?
K: Los crímenes son cada vez más subdivididos, crueles, ingeniosos, organizados y muy bien preparados. De ahora en adelante aumentarán sin duda alguna los delitos crueles cometidos con el fin de obtener aunque sea una pequeña cantidad de dinero.
Debido al aumento de los delitos cometidos por extranjeros en Japón, la Jefatura Superior de la Policía Metropolitana estableció el Departamento de Investigaciones Internacionales. El primer director de este departamento Okuda decía: "Se acabó la era en la que la gente comía fideos japoneses al lado de la ventana abierta y comenzó la era en la que entran los extranjeros con un cuchillo en la mano por esa ventana."
Revista japonesa: Qué horror. ¿concretamente qué tipo de crímenes cree que ocurrirán?
K: Por supuesto seguirá habiendo secuestros de, por ejemplo, las hijas de una familia rica para obtener el rescate. Pero de ahora en adelante, los delincuentes se fijarán más en los niños, los ancianos y las familias débiles como la de solo madre e hija, y pedirán menor cantidad de dinero como un millón de yenes.
Aunque el ingreso anual de dos millones de yenes parezca poco, para ellos esto es suficiente. Aunque no tengan mucho dinero, si solo es un millón de yenes, cualquiera se esforzaría incurriendo en préstamos para su querida familia secuestrada.
Tras el establecimiento de la ley contra los actos ilegales cometidos por las bandas mafiosas, hay muchos miembros que salieron de las bandas pero continúan por su cuenta. Ellos colaboran con los delincuentes extranjeros. No hay límite en lo que hacen.
Revista japonesa: ¿Cree que las familias pobres también son objetivos?
K: En 2007 los delicuentes intentarán robar poca cantidad a mucha gente. Los grupos estarán formados comúnmente por individuos no organizados y los extranjeros.
Cuando ellos elijan un niño para secuestrar, primero se fijarán en los pequeños estudiantes de un colegio privado, lo que demuestra a primera vista que su familia tiene dinero. Aun así, no hay duda de que todas las clases de gente se convertirán en sus objetivos.
Yo pensaba que ocurriría algún delito grave a finales de 2006, pero no acerté. Fue bastante tranquilo. Sin embargo, apuesto que a partir de esta primavera ocurrirán algunos delitos organizados y premeditados impensables.
Revista japonesa: No es segura ninguna parte de Japón, ¿verdad?
K: Efectivamente. No obstante en la zona central como Tokio y Kanagawa, ya disponemos una alta seguridad y se colocan muchos vigilantes de seguridad. Ahora la región de Tohoku (norte de Japón) es la que "está de moda" para los delincuentes, ya que esta zona es aun muy tranquila y algunas casas no cierran con llave. Además, en esta zona aun hay pocos vigilantes de seguridad y tardan mucho en venir los agentes de policía tras una llamada a la comisaría.
Grupos de entre cuatro y cinco miembros cogen el tren bala y se dirigen hacía esta zona con el fin de asaltar casas. Algo que ya ocurre en la zona de Shikoku, ya que los delincuentes se fugan atravesando un puente hacía la isla principal de Japón después de conseguir su objetivo.
Revista japonesa: En prefecturas como Shizuoka y Tochigi, donde hay fábricas de grandes empresas y viven muchos extranjeros también está aumentando el número de delitos.
K: No hay muchas declaraciones y por eso no podemos decirlo claramente, pero hay muchos casos de violación de mujeres en estas zonas en las que viven muchos extranjeros. Además las mujeres jóvenes no solamente tienen valor sexual, sino que se convierten en dinero. Es decir, las violan y lo graban en video, para luego amenazarlas con difundirlo para sacar dinero. Las mujeres jóvenes son muy útiles para ellos.
Revista japonesa: Hay mucha gente que piensa que tener un teléfono móvil con GPS es una tranquilidad.
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