El fabricante japonés Toyota Motor estudia la posibilidad de llamar a revisión a sus vehículos híbridos Prius en Japón y Estados Unidos tras recibir quejas en esos países por un problema en los frenos, informa hoy la agencia Kyodo.
"Todavía no hay ninguna decisión, pero estamos pensando en el modo de solucionar el problema y ofrecer un servicio a los clientes que conducen el Prius", dijo hoy a Efe una portavoz del primer fabricante mundial, al que el Gobierno japonés ha pedido que investigue esos supuestos fallos.
Toyota indicó ayer que estudiaba ofrecer reparaciones voluntarias para aquellos usuarios del Prius que lo desearan, al tiempo que negó haber actuado con lentitud u ocultado información sobre los supuestos problemas de este exitoso modelo.
Según publica hoy el diario Nikkei, el grupo tendría previsto llamar a revisión unos 270.000 vehículos Prius en EEUU y Japón, aunque la portavoz de Toyota insistió a Efe en que aún no hay ninguna decisión y esa información se basa en "especulaciones".
El híbrido Prius fue el coche más vendido en Japón durante 2009, con cerca de 209.000 unidades y los problemas parecen afectar a su última generación, la tercera, lanzada en mayo pasado.
Las quejas sobre este modelo están relacionadas con un posible fallo que provoca un retraso en la respuesta del frenado y que, según Toyota, no es mecánico sino del software y se reparó en enero sin que se hiciera público.
Según el Nikkei, las llamadas a revisión del exitoso híbrido de Toyota se limitarían a los vehículos vendidos entre mayo y diciembre, debido a que desde enero se llevaron a cabo las modificaciones necesarias.
Un portavoz del Ministerio de Transporte de Japón dijo a Efe que, hasta ayer, se habían recibido 60 quejas sobre un posible mal funcionamiento de los frenos del Prius, cinco de los cuales implicaron accidentes.
En Estados Unidos ha habido también más de un centenar de reclamaciones de usuarios por ese problema y las autoridades norteamericanas han lanzado una investigación al respecto.
La llamada a revisión del Prius supondría un nuevo golpe a la reputación del gigante japonés, que durante décadas ha basado su prestigio en ofrecer calidad a buen precio.
A finales de enero Toyota llamó a revisión 4,5 millones de vehículos en EEUU, Europa y otras zonas por un posible defecto del acelerador, que se suma a otro problema con las alfombrillas del conductor por el que ya había anunciado chequeos de 4,2 millones de unidades en Estados Unidos, su primer mercado.