Un tribunal de Tokio ordenó hoy (21) al ex presidente de Livedoor Takafumi Horie y a otros ejecutivos a pagar una compensación de 7.630 millones de yenes (58 millones de euros) por falsedad contable, por el que fue uno de los mayores escándalos financieros de Japón.
El juez condenó a los ex directivos de la empresa de internet Livedoor al pago de esta compensación millonaria, que equivale a entre 385 y 200 yenes (3 y 1,5 euros) por acción, por las pérdidas que ocasionó su fraude contable a más de 3.000 inversores en la Bolsa de Tokio en 2006, informó hoy la agencia local Kyodo.
No obstante, el tribunal redujo la petición de los demandantes, que exigían el pago de 23.000 millones de yenes (176 millones de euros), y que aseguraron que recurrirán la sentencia.
El caso tuvo una gran relevancia en Japón en 2006 cuando se supo que Livedoor, una firma de internet que había crecido a la zaga de la burbuja de las "puntocom", había fabricado unos beneficios ficticios de 5.300 millones de yenes (40 millones de euros) en 2004, que posteriormente condujeron al desplome de los títulos de la compañía en bolsa.
En marzo de 2007 un tribunal condenó a Horie, máximo responsable de la empresa, a dos años y medio de cárcel por violar las leyes de regulación financiera y por falsificar información contable.
El ex presidente de Livedoor y cuatro directivos fueron considerados culpables de manipular las cifras financieras de 2004 para elevar el valor de la empresa en la bolsa, mostrando ganancias cuando en realidad la firma tenía pérdidas.
El Tribunal Superior de Tokio ratificó el pasado año en 600 millones de yenes (4,6 millones de euros) la fianza para el fundador de Livedoor.