Existe una ley que regula y garantiza los servicios de asistencia médica especial en los hospitales, geriátricos y hogares de ancianos, así como a domicilio. En principio, está orientado a asistir a los mayores de 65 años que sufren demencia senil, incapacidades y demás síntomas que no permiten el desarrollo normal de sus necesidades básicas.
Para ser beneficiario de estos servicios, es necesario registrarse y someterse a un estudio que realizan los especialistas del municipio. Dependiendo de la categoría en que sea aceptado (del 1 al 5), el paciente puede recibir una gama de servicios y atenciones médicas en forma periódica o casi permanente. Actualmente, son unos 2,6 millones de ancianos los que están recibiendo estos beneficios, aunque a mediano plazo se prevé que aumente al doble.
A este efecto, los mayores de 40 años, aunque no tengan ingresos, si están asegurados al seguro de salud de la empresa (kenko hoken) o al seguro nacional de salud del municipio (kokumin kenko hoken) pagan una cuota obligatoria para costear este seguro, hagan o no uso de las coberturas. El monto de la cuota varía según los ingresos del asegurado y del municipio, pero oscila de entre los 1.500 a 4.000 yenes (los mayores de 65 años pagan aproximadamente unos 3.000 yenes por mes). Para estos últimos se ha suspendido el cobro por 6 meses.
Desde luego, los beneficiarios (los mayores de 65 años) también deben pagar la cuota y el 10% de los costos médicos.
Para los comprendidos entre los 40 a 64 años de edad cubren solamente enfermedades cerebrales, reumatismo crónico en las articulaciones, enfermedad de Parkinson, etc. Las incapacidades o secuelas de un accidente de tránsito o de trabajo no son cubiertos por este seguro.
(*) Consultor. Presidente de Idea Network y director del boletín Musashi. Visite su web: www.ideamatsu.com